Blog Andres Nuñez

¿Qué buscan las empresas en un egresado? Este es el nuevo reto de las universidades

Nos enfrentamos a un mercado laboral más competitivo, eso es seguro; sin embargo, gran parte de las empresas están concentradas en reclutar candidatos con una gama de habilidades que antes estaban subvaloradas. ¿Cuál es el motivo? ¿Esto qué implica para las universidades? Entérese a continuación.

Probablemente, ha escuchado sobre las habilidades blandas o soft skills. Estas se relacionan con la inteligencia emocional y comprenden un conjunto de rasgos de la personalidad, destrezas a nivel social y comunicativo, que impactan la interacción con pares y clientes, dentro y fuera del lugar de trabajo.

Aunque para algunos parezcan irrelevantes, y desde la academia se priorice el desarrollo de las hard skills, lo cierto es que contratar a un profesional sin estas capacidades puede ser un auténtico fracaso. De hecho, los líderes organizacionales están cambiando el paradigma para integrar a sus equipos egresados con este tipo de competencias; la capacidad de proponer soluciones frente a problemáticas concretas es, incluso, más relevante que la experiencia.

¿Sabía que el 85% de las empresas están dispuestas a capacitar a los recién graduados cuando los contratan, valorando más las habilidades blandas que demuestran durante el proceso de selección? 

Y ESTO, ¿QUÉ SIGNIFICA PARA LAS UNIVERSIDADES?

De acuerdo con datos entregados por el Observatorio Laboral para la Educación, en su encuesta a empleadores, muchas de las competencias destacadas tienen que ver con la formación personal, seguidas por otras relacionadas con el desempeño laboral. De un listado de 25, estas son las 10 más destacadas por los empresarios.

COMPETENCIA NIVEL DE IMPORTANCIA NIVEL DE LOGRO BRECHA
IMPORTANCIA-LOGO
Aplicar valores y ética profesional en el desempeño laboral 98,3% 97,6% 0,7%
Asumir una cultura de convivencia 98,2% 97% 1,2%
Trabajar en equipo para alcanzar metas comunes 97,9% 96,8% 1,1%
Comunicarse oralmente con claridad 97,7% 95,7% 2%
Utilizar herramientas informáticas básicas 97,7% 96,7% 1%
Identificar, plantear y resolver problemas 97,6% 94,9% 2,7%
Planificar y utilizar el tiempo de manera efectiva de tal forma que se logran los objetivos planteados 97,4% 94,9% 2,5%
Adaptarse a los cambios 97% 95,6% 1,4%
Comprender la realidad que lo rodea 96,5% 95,1% 1,4%

 Fuente: MEN – Observatorio Laboral para la Educación – Encuesta a empleadores 2013.

Por este motivo resulta primordial para las instituciones de Educación Superior fortalecer su metodología, garantizando además la construcción de espacios físicos o virtuales, en los que se propicie el intercambio de información y el desarrollo del aprendizaje autónomo.

La virtualidad permite al estudiante desarrollar competencias pedagógicas, condicionadas por su manera de aprender; comunicativas, gracias al intercambio de opiniones con sus pares y tecnológicas, necesarias para el mundo actual. Así mismo, despliega la creatividad y la pro actividad, rasgos que posibilitan la articulación del egresado al sector productivo. (Lea: Virtualización de la Educación Superior: el camino para el crecimiento).

El reto es claro. Las instituciones deben proveer a sus estudiantes las habilidades blandas necesarias para un ejercicio laboral exitoso, de manera explícita, a través de sus programas de formación. Sin duda, esto implica una optimización en los procesos, la generación de nuevos conocimientos y, sobre todo, una disminución en la brecha generacional y digital.

cta convierta su institución en lider de la educación virtual

Andrés Núñez