Andrés Núñez
Aug 4, 2017 11:10:04 AM

Mobile Learning: un reto latente para la Educación Superior

Actualmente, tanto en el campo laboral como en el educativo se hace uso de los dispositivos móviles, gracias a que estos entregan nuevas oportunidades de aprendizaje.

Concretamente, para el tema educativo, la tecnología y los dispositivos móviles se han posicionado como aliados necesarios para promover el cambio de esquema al que venimos acostumbrados. Y esto es necesario, no porque haya que renovarse cada cierto tiempo, sino por razones mucho más profundas.

No hay duda de que estamos en la era de la personalización del aprendizaje, en la cual debemos adaptarnos a las necesidades y exigencias de los nuevos estudiantes y esto no será posible si como instituciones de Educación Superior no contamos con los dispositivos y herramientas que nos permitan hacerlo. (Le interesa: La educación tradicional no va con los 'millennials', ¿Qué hacer?).

 

Si bien es cierto que el uso de los dispositivos móviles representa una gran oportunidad y, así mismo supone una serie de desafíos para redefinir y transformar los actuales paradigmas educativos, deben seguirse ciertas directrices para acoger sus potencialidades.

Algunos datos del contexto americano apuntan a esta dirección. Por ejemplo, el porcentaje de directores que dicen que la tecnología inalámbrica es una prioridad en sus instituciones aumentó del 46% al 85%, en dos años. Incluso los docentes se apuntan a la movilidad. El 73% de ellos accede a contenidos digitales desde sus dispositivos móviles y un 20% más utilizó un dispositivo móvil en su clase.

Con el surgimiento del e-learning y el b-learning, el extraordinario avance tecnológico en materia educativa dio origen a este nuevo concepto, el m-learning.

 

Y, ¿QUÉ ES EL MOBILE LEARNING?

Se entiende el M-learning o aprendizaje electrónico móvil como una modalidad de enseñanza que permite a alumnos y profesores la creación de nuevos ambientes de aprendizaje a distancia, a través de dispositivos móviles con acceso a internet.

Gracias a su vertiginoso auge, son cada vez más los usuarios que pueden disponer de contenidos de calidad, lo que a su vez, flexibiliza el aprendizaje y crea entornos abiertos y personalizados. Cabe mencionar que este tipo de aprendizaje presenta características particulares, entre ellas:

 

M-learning.jpg 

 

Para hacerse una idea de cuál es el mercado potencial al que el m-learning accede en la actualidad, es preciso destacar que, según datos de la OBS, el mismo suma más de 56.000 millones de dólares con un crecimiento que se duplica cada tres años, aproximadamente. Por otra parte, se estima que para el 2019 más de 5.600 millones de usuarios dispondrán de un smartphone, y para finales de este año se espera que la cantidad mundial de tablets ascienda a 580 millones.

 

METODOLOGÍAS COMUNES EN MOBILE LEARNING

El m-learning puede ser visto como un complemento al modelo tradicional. Sus características, además, favorecen la ejecución de otras metodologías educativas, propias del entorno virtual. Estas son:

 

  • Bring Your Own Device. Esta metodología hace referencia al uso de dispositivos móviles privados por parte de estudiantes y docentes, quienes en lugar de usar computadoras o tablets entregadas por las instituciones, utilizan las propias. Aunque en Estados Unidos es bastante común, en América Latina se está haciendo un acercamiento a través del modelo 1 a 1. (Lea: Reduzca la brecha digital existente con enseñanza 1 a 1).

 

 

  • Gamificación o aprendizaje basado en juegos. Consiste en el uso de mecánicas de juego en entornos tradicionales, no lúdicos, con el objetivo de aprovechar herramientas que generen cambios en los comportamientos, la motivación, la concentración y el esfuerzo. A través del premio se hace más dinámico el proceso de aprendizaje. (También le interesa: El poder de la gamificación para transformar la Educación Superior).

 

 

Tenga en cuenta que la implementación de un proyecto de m-learning no se puede reducir simplemente a la adquisición de recursos tecnológicos. Por el contrario, puede elaborar un marco de trabajo y combinar distintas metodologías que le permitan cumplir los objetivos de aprendizaje y sacar el mejor provecho a estos recursos.

  

LOS “PEROS” DEL M-LEARNING PARA LA EDUCACIÓN

Aunque el aprendizaje mediado por dispositivos móviles resulta muy efectivo para la adquisión de habilidades y competencias transversales, aún existen algunos “peros” que las instituciones refieren frente a su uso. Estos se convierten en desafíos, a nivel estructural y tecnológico, que pueden ser fácilmente afrontados.

 

RETO  SOLUCIÓN
Pantallas pequeñas Actualmente, las pantallas de smartphones y tablets tienen un tamaño mucho mayor. Lo importante es adaptar los contenidos y actividades al M-Learning.
Introducción de datos en la interfaz del usuario Existen algunas soluciones como el reconocimiento de voz y el reconocimiento de trazos de escritura natural.
No hay estandarización en los terminales Sería conveniente trabajar en HTML 5 y no en Flash. De esta forma nos aseguramos que va a ser visible por la mayoría de los dispositivos.
Autonomía de la batería Aunque la batería siempre ha presentado un problema, los fabricantes las están haciendo mucho más duraderas. Los estudiantes deben asegurar que su dispositivo esté en las condiciones adecuadas para uso educativo.
Limitación en el almacenamiento Con las posibilidades que ofrece la nube pueden permitirse gran cantidad de almacenamiento de contenido, fuera del dispositivo.
Fuente de distracción Es importante que el docente deje claras las indicaciones de uso al iniciar la actividad.

 

Cuanto antes se acepte y comience a sacar partido a esta alternativa, mucho mejor. Recuerde que las necesidades de los estudiantes, actualmente, son otras, por tanto sus docentes también deben estar en la capacidad de proponer y transformar.

 

¿QUÉ SUCEDE ENTONCES CON EL ROL DOCENTE?

Las investigaciones realizadas por la Unesco han demostrado que sin orientación e instrucciones los docentes utilizarán la tecnología para hacer “lo mismo de siempre de otra manera”, en lugar de transformar y mejorar los enfoques de la enseñanza y el aprendizaje. Para evitarlo, es necesario:

 

  • Dar prioridad al desarrollo profesional de los docentes. El éxito del aprendizaje móvil depende de la capacidad de los profesores para sacar provecho a las ventajas pedagógicas que ofrecen este tipo de dispositivos.

 

  • Proporcionar la capacitación técnica y pedagógica necesaria. Muchos de ellos saben utilizar los dispositivos móviles, pero otros no. A medida en que los dispositivos van adquiriendo más versatilidad y complejidad, también se vuelven más difíciles de utilizar. Téngalo en cuenta.

 

  • Alentar la incorporación del aprendizaje móvil. Ofrezca a los educadores oportunidades para que compartan estrategias, modelos o ideas a fin de integrar la tecnología, de manera exitosa, en su institución.

 

Las posibilidades de aprendizaje que ofrecen los dispositivos móviles son enormes. En un mundo que depende cada vez más de la conectividad y del acceso a la información, estos no son una moda pasajera. Por el contrario, han llegado para quedarse y revolucionar la educación.

Por esta y las razones mencionadas a lo largo de esta entrada, el M-Learning merece un lugar en la Educación Superior. ¿Por dónde empezar? En el siguiente documento le explico la importancia de la tecnología y cómo dar el primer paso hacia un entorno digital sostenido.

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