Blog Andres Nuñez

Logro, deporte y habilidad: la combinación perfecta para alcanzar el éxito laboral

Preparar a nuestros estudiantes para los retos del siglo XXI… Aunque esta frase parece no ser demasiado compleja en forma, en fondo lo es un poco, especialmente gracias a los cambios que hemos experimentado desde la llegada de las TIC y el Internet.

Sin embargo, en esta ocasión mi intención no es hablar de virtualización o de tecnología, sino más bien de otro tipo de competencias que, desde mi perspectiva y la de expertos en materia educativa, es clave desarrollar en nuestros estudiantes, pues de ellas dependerá su éxito en el campo profesional del futuro y, si bien, profundizaré un poco en cuáles son, me interesa un poco más hacer énfasis en el cómo.

Estamos en un país en donde el deporte se respira casi “por naturaleza”, más aún cuando hablamos de fútbol, pero también hemos gozado de otros logros. Dígame, ¿qué tan inspiradora fue para usted la victoria de Nairo Quintana en el Giro de Italia del 2014? O ¿Qué tan reconfortante es la oportunidad de la “Tricolor” para obtener su cupo en el Mundial de Rusia? Incluso, ¿cuán impresionante fue que tres de nuestros atletas regresaran a casa, después de las contiendas en los Olímpicos de Río 2016, con medallas de oro en sus cuellos?

Fuente: Opinión Caribe.

Todos estos triunfos, además de movernos y unirnos como país, representan una oportunidad para deportistas, como yo y como miles de niños y jóvenes, de entusiasmarnos y llegar hasta donde han llegado estas figuras.

Pero ahora, ¿qué pasaría si le digo que a través del deporte podemos cosechar, además de ese entusiasmo, el éxito de nuestros futuros profesionales y, desde sus respectivos ámbitos, convertirlos en el James Rodríguez del fútbol, en el Rigoberto Urán del ciclismo o en la Catherine Ibargüen del triple salto?

La Unesco afirma que no es necesaria un aula para impartir la Educación para la Ciudadanía Mundial. En su lugar, propone que el deporte es una manera de crear lecciones profundas y duraderas de tolerancia, colaboración, persistencia, diversidad y valores sociales, que de otra manera serían un poco más complejos de desarrollar.

Incluso, juegos de talla internacional como Los Olímpicos tienen la capacidad de trascender las identidades, la política, las condiciones socioeconómicas y la cultura, y unir a la gente gracias al sentido de competencia. ¿Sabía que desde el 2005 el Comité Olímpico Internacional puso en marcha un programa educativo que utiliza el deporte como una herramienta para fortalecer el aprendizaje basado en valores, dentro y fuera del terreno de juego?

Y esto es lo que debería suceder, no solo en las aulas, sino también en la vida real. Utilizar metodologías flexibles, diversos enfoques y plataformas interactivas que nos permitan enseñar los valores de la vida y desarrollar en nuestros futuros profesionales las competencias necesarias para tener una responsabilidad social activa y positiva.

Al deporte le debo mucho. Siempre he sido un triatleta apasionado y creo que, como esta disciplina, ninguna otra me enseño tantos valores y competencias que, a la larga, vendrían a ser claves para mi desarrollo como persona y como profesional. Me enseñó a aceptar la derrota y aún así seguir en pie dando la batalla, me enseñó a reconocer a mi oponente, respetarlo, alegrarme por sus logros, identificar mis fortalezas y debilidades, administrar mi tiempo y trazar objetivos claros para superarme a mí mismo.

El deporte puede convertirse en un transformador poderosísimo si, al igual que como sucede con la tecnología, tenemos una determinación sobre cómo usarlo. No como un evento episódico o una herramienta más, sino como una herramienta que nos puede ayudar a cumplir objetivos claros.

Lo mejor del asunto es que fue mi padre quien sembró en mi esta pasión y ahora también la comparto con mis hijos, lo cual me permitió entender cómo a partir de una medalla puede darse un claro ejemplo de Aprendizaje Social. Si quiere conocer un poco sobre esta historia, lo invito a pasar por mi blog: El trofeo y la medalla de mi padre, un ejemplo de Aprendizaje Social.

En mi búsqueda, como el curador apasionado que también soy, me tope con este titular: “Si quieres ser CEO más tarde, practica deportes ahora”. Si lo analizamos, ¿qué tienen en común muchos de los CEO de las grandes compañías? Todos practicaban algún deporte cuando eran más jóvenes.

En la lista figuran el CEO del Banco de América, Brian Moynihan, quien jugó rugby en sus años universitarios, también Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, que fue una estrella del esgrima en la secundaria.

Es más, una encuesta hecha por Ernst & Young, reveló que un increíble 90% de las mujeres que desempeñan cargos ejecutivos de alto nivel practicaban o practican deportes.

El mejor ejemplo de ello es la directora ejecutiva de Hewlett-Packard y autora del libro El poder de muchos, Meg Whitman, quien fue capitana del equipo de natación universitario y también jugaba lacrosse, tenis, squash y baloncesto. Admite que aún usa las enseñanzas que le dejó el ambiente deportivo para hacer negocios con su equipo… ¡¡Wooow!!

Y si no cree que participar en deportes ayuda a las personas a desarrollar confianza y tomar decisiones rápidas, necesarias para tener éxito en roles de liderazgo de todo tipo, Jack Ma, el conocido fundador y presidente ejecutivo de Alibaba Group, el consorcio de negocios de Internet de gran éxito en China, así lo afirma.

Jack Ma says only by changing education can your children compete with machines

"Everything we teach should be different from machines". Read more: http://wef.ch/2E6fH2p Alibaba Group Alibaba.com

Posted by World Economic Forum on Wednesday, January 24, 2018

Este gurú afirma que debemos enseñar a las nuevas generaciones eso que las máquinas no pueden imitar, es decir habilidades blandas que tampoco se adquieren solo desde el conocimiento, sino más bien desde la práctica de deporte y las artes.

Con un enfoque basado en juegos para la enseñanza, todos los aspectos del deporte, desde las habilidades básicas hasta los movimientos y estrategias más técnicas, se enseñan en un contexto dinámico y a la vez instructivo. Además, la participación deportiva puede resaltar las cualidades de liderazgo que son efectivas dentro y fuera del campo, tales como el trabajo en equipo, la comunicación efectiva, la organización estratégica, la confianza y la autodisciplina.

Adaptarlo de manera adecuada para satisfacer las necesidades de nuestros alumnos, considerar la competición como un medio y no como un fin, trabajar desde planteamientos cooperativos para fomentar la cooperación y promover una actitud crítica, todo esto se puede lograr desde un enfoque apoyado en las actividades extracurriculares y la metodología virtual.

En una siguiente entrada me gustaría profundizar en estas habilidades, que sin duda, han llevado a los líderes más exitosos al top del sector.

 

Andrés Núñez

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