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Holoversity: la transformación digital de la universidad

La universidad ya no es presencial o virtual, no se puede circunscribir a un campus pero tampoco a un computador. En la era digital de la inteligencia artificial, del machine learning y del deep learning, la universidad debe ser omnipresente, debe convertirse en una universidad con presencia permanente en la vida de sus profesores, de sus estudiantes y de la sociedad en general.

Son muchas las circunstancias que nos han traído hasta este punto. Desde la creación de la Universidad de Bolonia hace más de 1.000 años, pasando por los conceptos de Universidad Napoleónica, Humboldtiana o Anglosajona. Pero nunca en esos 1.000 años la universidad ha vivido una transformación como la que está viviendo en este momento y que la llevará a convertirse en una Holoversity, una universidad que, como los hologramas, podrá y deberá hacer presencia en todas las instancias de la vida humana.

Hoy se presenta el escenario perfecto para la verdadera transformación universitaria después de 1.000 años de creación, y se da gracias a la conjunción de múltiples factores de transformación digital, de los cuales destacaré los siguientes: la era digital, la revolución de los contenidos, los curadores de conocimiento, la universidad social, el fin del monopolio de la titulación universitaria y la universidad digital. Estas innovaciones harán posible la universidad omnipresente que hemos denominado Holoversity.

Era Digital: Universo de Nuevas Profesiones

La era digital es el ecosistema, la tierra fértil en donde se unen todos los factores para crear la tormenta perfecta que transformará la universidad tradicional, diseñada para la era industrial, en una universidad omnipresente que impactará positivamente el día a día de todas las personas y nos ayudará a construir una mejor sociedad.

Ya sucedió en la mayoría de los sectores. Ya la tormenta pasó por varios puertos dejando muchos íconos desaparecidos, o grandes empresas que lideraban con ego su sector y hoy están casi relegados al olvido. Basta con mencionar marcas como Blockbuster, Kodak, Sears, Blackberry o MySpace, para sentir cierta incertidumbre, cierta inseguridad que debemos convertir en entusiasmo por abrazar el cambio y la innovación que le permita a las universidades convertirse en instituciones innovadoras y propias del mundo digital como Amazon, Apple, Coursera, EdX, Tesla o Virgin.

En la era digital todo cambia para las universidades, pues nos enfrentamos a un nuevo entorno laboral que requiere de nuevas competencias y profesiones para una nueva generación de estudiantes, tres temas en los que profundizaré en próximos blogs. (Le interesa:

Los nativos digitales o centennials serán el motor de la transformación universitaria. Ellos, con sus características de flexibilidad, innovación tecnológica, inmediatez y movilidad, obligarán a la universidad a transformarse o a correr el riesgo de perder vigencia y desaparecer como algunas de las grandes marcas antes mencionadas.

La Revolución de los Contenidos Digitales

Desde que MIT inició con el programa de Open Courseware en el año 2000, los recursos educativos abiertos (REA) se convirtieron en la punta de lanza de una revolución guiada por el acceso masivo y abierto a contenidos de excelente calidad.

Esta revolución permitió el surgimiento de los MOOCs y sus desarrollos posteriores que han permitido a millones de estudiantes capacitarse de manera gratuita o a muy bajo costo, a través de Coursera, EdX, Udacity, Mirabilia, FutureLearn, entre otros cientos de plataformas.

La revolución de los contenidos digitales se sigue ahora profundizando gracias al modelo de curación de contenidos en donde personas expertas en una temática se encargan de buscar, filtrar, seleccionar, comentar y compartir los mejores recursos existentes en la red. La curación como modelo de conocimiento se seguirá profundizando con las posibilidades que brinda la inteligencia artificial.

Curadores: Los Nuevos Superhéroes 

La combinación del modelo de curación de conocimiento realizada por expertos, con herramientas de inteligencia artificial basadas en algoritmos que seleccionan artículos de calidad a partir de palabras clave, está dando lugar a una nueva generación de superhéroes: los curadores de conocimiento.

Estos curadores de conocimiento se están convirtiendo poco a poco en los nuevos guías a quienes las generaciones X, Y y Z confían su proceso de aprendizaje. Esto coincide con el estudio anual sobre confianza que realiza la firma Edelman, en donde se observa que los expertos académicos, los expertos técnicos y las personas del común son en quienes más se confía por encima de los empleados, los analistas financieros, los funcionarios de organismos no gubernamentales, los CEO, los miembros de juntas directivas o los funcionarios públicos.

Los curadores se destacan por su altruismo y deseo de compartir su conocimiento con multitudes. Estos profesores o expertos con súper poderes, tienen tantos seguidores como las estrellas de rock. Entre algunos de ellos podemos destacar a:

  • Andrew Ng: Hace más de un siglo la electricidad transformó nuestro mundo, y ahora lo mismo ocurrirá con la inteligencia artificial, una tecnología que tiene a Andrew Ng como uno de sus máximos exponentes. El fundador de Coursera y de deeplearning.ai., dicta cursos sobre machine y deep learning, y su lista de seguidores no tiene precedentes.
  • Robin Good: Este editor independiente es toda una autoridad en el mundo de la curación de contenidos. Lo que comenzó como un pasatiempo para él, se convirtió en una pasión que lo ha posicionado como un importante líder de opinión. Su éxito radica en compartir información de interés.
  • Harold Jarche: Aprendizaje organizacional. Estas dos palabras definen el trabajo del maestro de las redes. Usando un enfoque basado en el aprendizaje social, el intercambio de conocimientos y la colaboración, ayuda a las organizaciones a encontrar soluciones innovadoras a problemas cotidianos, condicionados por las nuevas tecnologías.
  • Kevin Kelly: Fundador de la prestigiosa revista norteamericana Wired – referencia obligada en materia de nuevas tecnologías – es a la vez escritor, fotógrafo, conservacionista, estudiante de culturas asiáticas y gurú en materia tecnológica. Su experiencia lo ha convertido en uno de los íconos globales del análisis cultural e impacto de la tecnología en nuestras vidas.

El surgimiento de los curadores como los nuevos superhéroes representa un reto para profesores y universidades, pero al mismo tiempo una gran oportunidad. Las universidades que logren avanzar en su transformación digital podrán acceder a millones de personas y cumplir con su misión de mejorar el mundo a través del conocimiento.

Socialversity: La Universidad Social (7.000 millones de universidades)

El aprendizaje social no es algo nuevo. Albert Bandura, acuñó el término en 1977 a través de su famoso experimento con niños en donde demostró que el aprendizaje se realiza por observación e imitación. Es decir, para que exista aprendizaje debe haber un modelo y un contexto en donde aplicarlo. Si le agregamos colaboración con pares o expertos, el aprendizaje se logra en menor tiempo y con mayor calidad. En la Edad Media, el modelo de aprendices seguía este proceso de observación e imitación guiada por un maestro.

En la era digital, el aprendizaje social se renueva con mayor fuerza gracias a las múltiples herramientas de colaboración existentes (redes sociales, campus virtuales, blogs y vlogs, plataformas de co-creación) y al surgimiento de la economía de la colaboración.

George Siemens y Stephen Downs crean el Conectivismo como una teoría de aprendizaje social para la era digital en donde el aprendizaje se da mediantes conexiones entre nodos y redes. Es decir, el conocimiento no es individual, sino social, influenciado por personas, tecnología y sus respectivas conexiones.

La sincronicidad del aprendizaje social bajo los lineamientos del conectivismo, del modelo de curación de conocimiento con sus superhéroes curadores, del apetito insaciable de las nuevas generaciones por información y conocimiento para aprender socialmente, todo esto enmarcado en un contexto soportado por herramientas digitales de colaboración nos llevan a lo que he denominado la Universidad Social o Socialversity.

En la Universidad Social, todos tenemos la capacidad de ser aprendices, curadores, tutores y expertos. Es decir, todos tenemos la oportunidad de aprender, de curar conocimiento para beneficio de otros, de guiar a otros en su proceso de aprendizaje como tutores y de convertirnos con la práctica en expertos que pueden evidenciar y demostrar su conocimiento al aplicarlo en diferentes contextos.

Por lo tanto, si la función de la universidad es la docencia, la investigación y la extensión, podemos decir que en la era digital somos más de 7.000 millones de universidades.

Títulos Universitarios: El Fin del Monopolio

Durante más de 1.000 años la universidad ha tenido el monopolio casi exclusivo de certificar conocimientos y competencias a través del título universitario o diploma de grado. Eso era lógico en un contexto en el que los profesores estaban, en su gran mayoría, afiliados a una institución educativa.

En la era digital de la Socialversity, todos podemos cumplir los roles de tutor al guiar el aprendizaje de otros (docencia), de curar conocimiento (investigación) y de compartirlo socialmente a través de múltiples plataformas de colaboración (extensión). En ese contexto, ya se está observando un incremento en la aceptación social y empresarial de la certificación o titulación por parte de expertos, empresas o instituciones no universitarias.

Una certificación de Machine Learning o Deep Learning de Andrew Ng hoy tiene tanto valor como una certificación universitaria. Lo mismo sucede con certificaciones de Google, Adobe o Cisco, entre otras.

¿Significa esto el fin de la universidad? Todo lo contrario. Las universidades que tengan la capacidad de realizar de forma correcta su transformación digital, podrán ampliar su misión de transformar el mundo al llegar a millones de estudiantes.

La Universidad Digital

Para que exista la Universidad omnipresente que hemos denominado Holoversity, se requiere el apoyo de las innovaciones tecnológicas que conforman la Universidad Digital. Estas innovaciones están en constante evolución. En la década del 90 hablamos de Internet, chat, wikis, LMS. En el 2000 hablamos de Internet 2.0, redes sociales, colaboración. Hoy hablamos de inteligencia artificial, deep learning, gamificación, realidad virtual, co-creación y aprendizaje personalizado.

La transformación digital no depende de la tecnología, depende de las personas y de su capacidad de gestionar el cambio. Sin embargo, la tecnología sí es el soporte fundamental que permite realizar los ajustes necesarios a la era digital. Una universidad pertinente debe tener la tecnología necesaria para ser una universidad digital que brinda a estudiantes, docentes y administradores, los beneficios de las más recientes innovaciones. Esto le permitirá a la universidad responder a las expectativas de las nuevas generaciones de estudiantes de la siguiente manera:

  • Evitar la deserción apoyándose en herramientas de inteligencia artificial
  • Manejar el ciclo de vida del estudiante, desde la admisión hasta la graduación, con sistemas tipo CRM y Bots.
  • Personalizar el proceso de aprendizaje
  • Brindar innovaciones pedagógicas vía gamificación y realidad virtual
  • Desarrollar aplicaciones móviles que faciliten la vida de estudiantes, docentes y administradores
  • Implementar herramientas de gestión universitaria con indicadores de inteligencia de negocios basadas en Big Data.

En conclusión, tenemos la fortuna de vivir en la era que transformará la educación superior. Tenemos la oportunidad de vivir el paso de Blockbuster a Netflix en nuestro sector, de Blackberry a Iphone, de Chevrolet a Tesla, de la universidad tradicional de la era industrial a la Holoversity de la Era Digital.

¿De qué lado de la historia queremos estar?

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Andrés Núñez