Blog Andres Nuñez

Formación “a medida”, lo que las universidades y estudiantes necesitan

A estas alturas, probablemente haya escuchado sobre aprendizaje personalizado, un término que está en boca del mundo académico. Aunque algunos afirman que es una simple “moda”, en realidad ha demostrado ser un factor influyente e impactante para la educación, especialmente, la universitaria.

Voy a regresar algunos años, a mi época de colegio. Todos aprendíamos al mismo ritmo, sin importar realmente las necesidades de aprendizaje concretas, además, éramos evaluados bajo la misma rúbrica. Han pasado más de 20 años y ese salón de clase aún es una realidad para muchos estudiantes. Frente a eso deberíamos preguntarnos: ¿Vale la pena continuar con las mismas metodologías, si buscamos resultados distintos?

Y usted pensará que esta no es la respuesta pues si la Universidad quisiera poner un docente por cada alumno, el costo sería inviable. Pero la respuesta es aún más sencilla de lo que parece. La educación personalizada, más que una técnica, es una concepción que puede y debe ser aplicada en las aulas. ¿Requerirá tecnologías? Sin duda alguna, así como también la participación de docentes y alumnos.

En primer lugar, debemos convertir a nuestros profesores en esa guía que dé forma a las experiencias educativas de nuestros alumnos, ayudándoles a involucrarse con herramientas de aprendizaje novedosas, que enriquezcan y respalden un aprendizaje más profundo.

Piénselo, ¡no es tan difícil después de todo! Algunos rectores -lo he visto- pueden tener sus dudas y temores al pedir a sus profesores que completen la capacitación en estos sistemas de aprendizaje, pero le aseguro que si les entrega las herramientas digitales indicadas se llevará la grata sorpresa de que no hay mucha resistencia a la innovación.

Esto sin contar además que, en las últimas décadas, el perfil del estudiante universitario ha cambiado drásticamente. La universidad para muchos de nosotros fue similar: tardes en la biblioteca, fotocopias por cantidad, libretas de apuntes, clases en su mayoría magistrales y toda una audiencia de alumnos sentados en una distribución perfecta de filas y columnas. Podría decirse, algo muy parecido a esto:

Fuente: El Gerente de Mediado.

Sin embargo, la realidad actual es otra. Los estudiantes de las nuevas generaciones, Millennials y Centennials, exigen un ambiente de aprendizaje más personalizado, es decir, requieren un aprendizaje que sea más específico y responda a sus necesidades, retos y objetivos individuales, todo de la mano de la tecnología, su aliada inseparable.

Fuente: Taringa!

Triste, pero muy cierto. Las universidades que no están en la capacidad de cumplir con estas expectativas son las que mayores índices de deserción presentan. Por este y otros motivos, la educación superior necesita evolucionar. El aprendizaje personalizado prospera en este entorno lleno de tecnología, pero es insuficiente por sí solo para revolucionar la experiencia de clase de un alumno.

Definiendo el Aprendizaje Personalizado

Antes de continuar con las maneras en que este contribuye a la educación, considero importante reconocer que el aprendizaje personalizado conlleva más que una definición: la cultura escolar, la pedagogía, las opciones curriculares y los recursos disponibles influyen en la manera en la cual se adopta.

Dicho esto y para entregar un pequeño contexto, citaré dos de las definiciones más interesantes que encontré en mi investigación.

El aprendizaje personalizado consiste en prestar especial atención a los conocimientos previos, las necesidades, las capacidades y las percepciones de los estudiantes durante los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se trata, por lo tanto, de una formación centrada en el alumno.

Unesco

El aprendizaje personalizado se refiere a la instrucción en la que el ritmo de aprendizaje y el enfoque de instrucción se optimizan según las necesidades de cada alumno (…) Además, se ponen a disposición actividades de aprendizaje significativas y relevantes, impulsadas por sus intereses y, a menudo, iniciadas por ellos mismos.

-Departamento de Educación Tecnológica de los Estados Unidos.

Aquí resalto dos partes que me parecen particularmente importantes: formación centrada en el alumno e iniciada por él mismo. Si, puede parecer complejo hacerlo en medio de un aula de 20 a 30 estudiantes, por poco, pero estoy seguro de que las TIC son grandes facilitadoras del proceso.

Las tecnologías, combinadas con el talento de los maestros, ofrecen una oportunidad para revolucionar la educación. No lo digo yo, lo dicen expertos, incluyendo a Sir Ken Robinson. En una de sus charlas él plantea un cambio radical para las escuelas estandarizadas. A continuación la relaciono.

Si algo me inspiró de esta charla fue la necesidad, no de reformar los sistemas educativos, ni evolucionarlos, sino más bien Revolucionarlos. Tiene que ser transformada y sabemos que este siempre ha sido, es y será nuestro desafío, pero todo se trata de personalizar las circunstancias.

Dejar de utilizar modelos de la era industrial, en donde se agrupa, para pasar a modelos en donde las personas puedan desarrollar sus propias soluciones, con un apoyo externo, basado en un currículum personalizado. Gran parte de este trabajo le permitirá cultivar en sus alumnos competencias clave como el trabajo autónomo y el trabajo en equipo.

Ahora, tampoco es de extrañar ver titulares como: “Edtech, la promesa del aprendizaje personalizado, pues los resultados son sorprendentes. La tecnología avanza a un ritmo acelerado y lo que creíamos imposible ocurre. La inteligencia artificial puede ayudar a los educadores a proporcionar apoyo a estudiantes individuales en clases grandes.

Existe una oportunidad estratégica para llegar a una educación más flexible, rentable y personalizada. Algunas de estas vías existen y se están expandiendo, tal como lo hace el Aprendizaje Personalizado.

Recuerde, una implementación exitosa, por lo general, implica un cambio estratégico. Contrario a lo que se imagina, será una revolución positiva que se enfocará en asignar recursos e implementar prácticas, que formen profesionales competentes para las exigencias del mundo de hoy… Usted, ¿apostaría por él?

Andrés Núñez

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