Blog Andres Nuñez

6 trabajos del futuro y competencias clave para alcanzarlos

Es un hecho, nos encontramos en medio de la cuarta Revolución Industrial, que más allá de estar condicionada por una economía industrializada y mecanizada, tiene a las nuevas tecnologías, el IoT y a la sociedad del conocimiento como protagonistas.

A finales del siglo XVII fue la máquina de vapor, esta vez, serán los robots integrados a sistemas ciberfísicos los responsables de una transformación radical, y todo esto sin duda creará la tormenta perfecta para afectar a las industrias, transformar la educación como la conocemos y cambiar el mercado laboral por completo, por si fuera poco, a escala mundial.

Lo que debemos tener claro es que las habilidades requeridas para las ocupaciones digitales cambiarán en la mayoría de industrias y, aunque no es tan fácil anticipar qué puestos serán el ‘boom’ en los próximos años, ya hay algunas pistas que nos permitirán preparar a la nueva generación de estudiantes para esos trabajos que todavía no existen.

Ojeando algunos estudios, encontré este que en particular llamó mi atención. Allí, el Foro Económico Mundial indica que empleos relacionados con la ingeniería, la computación y los negocios estarán en el top para los años que vienen, mientras que los trabajos de oficina y las artes irán en declive.

Este contexto, confortante para algunos y desalentador para otros, es lo que queda de la evidente transformación digital que estamos viviendo y, como educadores y promotores del cambio, debemos entender, planear y crear el escenario perfecto para la Holoversity, una universidad que esté a la par de los millennials centennials, se sume a la ola digital, saque provecho a los contenidos existentes en la red, piense de manera social y contribuya con el fin del monopolio educativo.

 

Del hombre a la máquina

El futuro del trabajo fue un tema clave en la reunión anual del Foro Económico Mundial y, como no, si una de las conclusiones más alarmantes es que para el 2020 se perderán 5 millones de empleos, pues la inteligencia artificial, la robótica, la nanotecnología y otros factores socioeconómicos, reemplazan la necesidad de trabajadores humanos.

Sin embargo, y auqnue la automatización está ganando terreno, la fuerza de trabajo actual tiene la posibilidad de seguir desarrollando habilidades, exclusivamente humanas, que las máquinas aún no pueden igualar, como la innovación, la empatía, el liderazgo o la creatividad, competencias blandas que sí es posible potenciar en los jóvenes.

Como ya lo he señalado en entradas anteriores, no cabe duda del increíble potencial de los millennials, como una generación con una particular forma de desenvolverse, debido a sus evidentes destrezas digitales, además de su interés por la preparación para efectuar un cambio social.

Aunque existe incertidumbre alrededor de la automatización y si las máquinas nos reemplazarán en un futuro, una cosa está clara: mientras estas se vuelven más penetrantes, también lo hacen las personas que enseñan e interactúan con ellas, pasando por Alan Turing, considerado uno de los padres de la ciencia de la computación; George Devol, creador del primer robot industrial o Joseph Engelberger, considerado “padre de la robótica”.

La buena noticia es que esos mismos avances tecnológicos crearán 2,1 millones de nuevos puestos de trabajo. El reto para las universidades entonces es encontrar la manera en que la nueva generación de estudiantes se convierta en egresados preparados para estas nuevas vacantes, e incluso, vayan un paso más allá. Debemos aprovechar su sed de conocimiento, su ambición, y convertirnos en facilitadores de herramientas para que estos jóvenes puedan ser transformadores reales.

Un nuevo estudio del portal de búsqueda de empleo y orientación profesional en línea,  CareerCast, así como el informe Young Invincibles, indican que en el top 10 de los puestos de trabajo del futuro figuran ocupaciones relacionadas con las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Entre ellas, se destacan la ingeniería nuclear, el desarrollo de software y las ciencias de la salud, el único sector de la industria que emplea un gran número de millennials.

Después de una extensa búsqueda, hice una recopilación de las 6 carreras del futuro que podríamos incluir o potenciar en los currículos educativos, ocupaciones que en países como Estados Unidos vienen demostrando una proyección increíble y que, adaptadas al contexto latinoamericano, pueden ser una ganancia para las instituciones, los estudiantes y la industria.

 

Ingenieros de software

Perspectivas de crecimiento proyectado: 22%

De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales, hay más de un millón de desarrolladores de software e ingenieros empleados en Estados Unidos. Además, se espera que para el 2022 se creen más de 200.000 puestos. Lo preocupante es que, para el caso colombiano, existe un déficit de profesionales en el campo, además, son pocas las universidades que se han aventurado con este programa.  Se estima que para el 2018 el país necesitará unos 93.000 desarrolladores de ‘software’, y el índice de empleabilidad será del 98%.

 

Científicos de datos

Perspectivas de crecimiento proyectado: 15%

En 2012, Harvard Business Review calificó a la ciencia de datos como el “trabajo más sexy del siglo XXI”. No es de sorprender, pues se ha convertido en una industria lucrativa también gracias al surgimiento y crecimiento del big data. (Hacer rueda de enlaces con blog post sobre big data).

Incluso, Burtch Works profundizó en el campo con un estudio hecho en 2014, en donde afirma que los científicos de datos son bastante jóvenes (excelentes noticias para los millennials y centennials) y tienen en promedio nueve años de experiencia.

 

Rehabilitadores físicos y médicos geriatras

Perspectivas de crecimiento proyectado: 36%

Aunque mucha gente piensa que la formación en fisioterapia no tiene reconocimiento, es una carrera muy importante que gana terreno día a día dado que gracias a los avances de la medicina, vivimos más tiempo y en muchos países las personas mayores superan el número de niños y adolescentes.

Administradores de medios sociales

Perspectivas de crecimiento proyectado: 13%

No es ningún secreto que los millennials están en las redes sociales y son unos ‘cracks’ manejándolas. Hay una variedad de oportunidades en este campo, comenzando por el área del mercadeo digital, que evidentemente mueve grandes cifras.

 

Estadísticos

Perspectivas de crecimiento proyectado: 27%

El proceso de toma de decisiones empresariales, así como el crecimiento de las empresas, hace que este rol sea prominente para la industria. Para el 2020 más de estos profesionales serán requeridos.

 

Ingenieros civiles

Perspectivas de crecimiento proyectado: 20%

Según CareerCast, la creciente necesidad de mejoras de infraestructura es un indicador de oportunidades importantes para los millennials interesados en esta carrera. Se espera que, en el transcurso de una década, se añadan 50.000 nuevas posiciones.

 

Universidad digital para la nueva era

David Deming, profesor asociado de educación y economía de la Universidad de Harvard, afirma que el lugar de trabajo moderno, donde las personas se mueven entre diferentes papeles y proyectos, se parece mucho a las aulas preescolares, donde aprendemos competencias sociales como la empatía y la cooperación, por lo tanto, habilidades blandas como compartir y negociar serán cruciales.  Sin embargo, la habilidad matemática y tecnológica también serán enormemente beneficiosas para prosperar en el mercado de trabajo del futuro.

Este panorama evidencia la importancia de que las universidades se alineen con las necesidades de la industria, analicen las tendencias sociales, los cambios demográficos y las nuevas mentes que han nacido y crecido precisamente en medio de cambios.  Las universidades deben estar vigilantes y preparadas para responder con rapidez y excelencia al nuevo mercado de trabajo, con el fin de brindar más oportunidades a los profesionales que serán contratados por empresas que buscan perfiles adaptables, flexibles y multidisciplinarios.

El reto es proponer una combinación que permita a los estudiantes desarrollar sus habilidades innatas en los temas tecnológicos, fortalecer sus habilidades matemáticas, y favorecer el desarrollo de habilidades blandas como el liderazgo y el emprendimiento, hacia las cuales los millennials y centennials tienen una inclinación natural.

Un planteamiento abierto frente a los temas del futuro que supere la resistencia al cambio, el aseguramiento de la calidad en los programas educativos y el reconocimiento de la importancia de la gestión del conocimiento compartido, permitirán a las universidades potenciar la formación de quienes competirán por ocupar los trabajos del futuro.

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Andrés Núñez

1 comentario

  • Estimado Andrés gracias por mantenernos al día en el avance de la tecnología y lo que esto involucra. Excelente artículo.

    Saludos !
    Mari